lunes, 30 de septiembre de 2013

Hay tres tipos de personas:

-La que le gustan los libros nuevos.
-Las que prefieren los libros usados.
-Y la extraña raza que los encuentra rotos, lo reparan y lo acogen en su librería.


Ahora dejemos de pensar en el ejemplo de los libros y 

sustiyámoslo por personas.
Un día se topó con su pesadilla. Se levantó de la cama mareada, bañada en un sudor frío y con la presión baja. Se encontraba en penumbras, por lo tanto buscó a tientas el boton que iluminaría al reloj de su mesita de luz y se sorprendió que ya no fuera de mañana, y que sólo hubieran pasado mas o menos quince minutos desde que se creyó dormida.
Ella recordaba que una vez, en un diario, tal vez en una revista, había leido una frase muy peculiar. No recordaba ni en que sector de que papel se encontraba. Tampoco si refería a la medicina, a la autoayuda, metáforas, o cuentos de papel barato que no lee nadie y su autor es etéreo.

El chocolate blanco es malo para el corazón

Pero claro, cada vez que tenía ese sentimiento no pensaba en la frase. A cambio abría el cajon de su mesita de luz y sacaba una barrita blanca de chocolate. Entonces volvía a dormirse.
A veces pienso que creía que matándolo físicamente se reduciría su suceptibilidad.
 

viernes, 13 de septiembre de 2013

Entonces, sin hacer ruido, cuando me dí cuenta que había alguien más ahí sentí una especie de dolor. 
Más bien fue un lapsus de tres segundos. Menos.
Me alegré, y no me resultó raro haberlo hecho.
Luego comprendí que todo mi yo había vuelto a ser libre.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Un blog deja de tener su buen uso cuando la vida personal de la persona se involucra, y en lugar de tener un fin informativo se convierte en un pedido de auxilio.
Volveré pronto.

PD: Y voy a leer, más. No se me ocurrieron palabras para sustituir tantos ''tener''
Llegó el día en que me miré al espejo y no me gustó nada de lo que ví.
Entonces supe que no era capaz de querer a nadie.

sábado, 7 de septiembre de 2013

TETRIS
Mi fobia es que llegue el día en que no pueda escuchar mi propia voz por encima de los truenos y termine conformándome con todo lo que realmente no quiero.
Esta bien, lo admito. Amo su sonrisa. Su risa.
Creo que si hubo un motivo por el cual me enamoré de él fue ese.
Es una lástima que sea de esas personas que no sonrian tan seguido.
Quizá por eso tiene una sonrisa tan linda.
Es como especial, cálida, como un abrazo.
Brillante, como cuando estas asustado en la oscuridad y de pronto encontras el interruptor de luz.
A pesar de que me agrade tanto, y se escuche como música, siempre supe que esa risa no es mia, ni me pertenece, ni él me pertenece (y ni estoy segura de que yo me pertenezca a mi misma). No me pregunten cómo ni por qué, sólo lo sé.
Jámas nadie me dijo que un gesto tan lindo de una persona pudiera alegrarte y herirte tanto.